El maridaje queso–vino funciona por afinidad (sabores que se parecen) o por contraste (acidez que corta la grasa). No hay una única pareja correcta; sí hay combinaciones más agradecidas.
Notas
Queso de oveja y tinto de crianza
Clásico castellano: semicurado o curado con un Ribera que tenga estructura sin aplastar el queso.
Notas
Queso de cabra y blanco o clarete
La acidez del Verdejo o un rosado/clarete limpia el paladar y realza el carácter de la cabra.
Notas
Pastas blandas
Mejor con vinos menos tánicos; la textura cremosa pide frescura.
Notas
Consejos
Prueba a servir el mismo queso con dos vinos distintos: se aprende más en cinco minutos que leyendo una tabla cerrada.
Notas
Curiosidades
En muchas catas serias se recomienda catar el vino antes que el queso más intenso, para no “apagar” la copa.